Artículo promocionado por nuestro partner Domibus. Si deseas más información haz clic en este enlace.

Alberto Guaita, CMO, Domibus:

Bueno, sí, este artículo tiene cierta intención comercial, pero entre profesionales de esto de ganarnos la vida vendiéndoles cosas que necesitan a los demás, sospecho que no escandalizaré a nadie.

Ojo, digo vender cosas que nuestros clientes necesitan, que es lo que diferencia a los buenos comerciales de los vendedores de humo.

Me pregunto cuantos de vosotros, como yo, han estado en algún momento atiborrándose a ver vídeos de coaches y de “súper vendedores” en Youtube. Os diría que levantéis la mano, pero desde aquí lo tengo difícil para verlo, o sea que si os apetece dejar algún comentario a este post se agradecerá.

A lo que iba, que me pierdo. De todos esos coaches, de todas sus charlas, hay algo en lo que acaban siempre haciendo hincapié (aparte de en que les compremos su libro, que se supone que nos hará ricos en cuatro días, solo por desearlo muy muy fuerte), insisten, con mucha razón, en que tenemos que estar siempre con los cinco sentidos puestos en las necesidades de nuestros clientes, más incluso que en que nuestros productos o servicios sean perfectos. Tenemos que dejar de soltarles nuestro discursazo comercial y nuestras súper ofertas y escucharles de verdad; cosa que a los que sufrimos en mayor o menor medida de incontinencia verbal, nos puede costar un esfuerzo.

Cada vez que conseguimos saber qué es lo que “le duele” a nuestro cliente, hemos avanzado la mitad del camino hacia ser un buen vendedor para él y conseguirle, a veces no lo que quiere (si es que sabe del todo lo que es) sino para ofrecerle lo que necesita.

Vale, para los más avanzados de la clase esto serán perogrulladas, pero son cosas que aunque muchos las sabíamos, al menos en teoría, no las teníamos del todo interiorizadas. Y sí, como ya iréis sospechando, ahora voy a “hablaros un poco de mi libro”.

Imagino que os ha pasado lo mismo, siempre me pareció que buscar propiedades para captar, nos robaba a mi y a mis compañeros cantidades enormes de tiempo. Así que cuando tuvimos la oportunidad y el equipo necesario para ponernos a ello, decidimos solucionarlo.

Resumiendo mucho, queríamos que no hiciera falta revisar todos los portales todos los santos días. Que “algo” nos filtrase solo las propiedades de particulares de los portales y lo hiciera en tiempo real. Lo que ocurrió es que nos dimos cuenta de que lo que teníamos entre manos era un posible servicio a empresas, vamos, un B2B de manual, así que decidimos hacerlo fácil de utilizar para poder venderlo. Acabamos sacando ese “algo” hace casi tres años al mercado. Lo llamamos Domibus. Aunque cumplía correctamente con su función, aun necesitaba de ese contacto con nuestros clientes y sus necesidades como profesionales, que tanto nos ha servido para mejorar.

Como agentes, sabéis lo importante que es poder ofrecerle a vuestros clientes compradores lo que necesitan, que para eso os interesa tener vuestro “territorio de caza” controlado al máximo. Ahí entramos nosotros.

A los que hayáis llegado hasta aquí; me encantaría que la curiosidad y las ganas de darle ese
mejor servicio posible a vuestros clientes, haga que querías comprobar qué podemos hacer por vosotros.

Con mis mejores deseos de éxito.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.